Y yo te digo que...


¿Qué puedo decir que no se haya dicho ya?
Me juego la vida, ¿y qué?, ya es algo normal.
Hay días que voy hacia el huracán,
lo creas o no he oído tu voz sobre las demás.

Y no hay nada más
que pueda tranquilizarme igual.

¿Qué puedo decir que no se haya dicho ya?
Es todo tan lógico, tan occidental.
Pero yo te quiero a morir, te quiero a rabiar,
hay cosas que ni siquiera se pueden imaginar.

Y no hay nada más
que pueda tranquilizarme...

Hay días que voy hacia el huracán,
lo creas o no he oído tu voz sobre las demás.
Y no hay nada más
que pueda tranquilizarme igual.

Pero yo te quiero a morir, te quiero a rabiar,
hay cosas que ni siquiera se pueden imaginar.

Y no hay nada más
que pueda tranquilizarme igual,
que pueda tranquilizarme igual,
que pueda tranquilizarme igual.

Tachenko, Hacia el huracán.

2 comentários:

Anônimo disse...

Una gran verdad, Celi, ¿no? Mais um beijo!

À toa disse...

Pois é...
Mais um para ti : )